LOS 5 PRINCIPIOS PARA LA LIBERTAD

Jeremy Hammond

Cada uno de nosotros en free!ndeed tiene su propia historia de libertad. Dios nos ha guiado a cada uno de nosotros en un camino individual hacia la libertad. Amamos eso de Dios. No hay una sola ruta, Él no nos pone en cajones y nos da un programa común y corriente.


No, Él es un Dios personal y nos trata a cada uno individualmente. Pero cuando comparamos nuestras historias entre sí, rápidamente encontramos grandes similitudes. De igual forma, hemos escuchado muchas historias de vida de hombres a quienes Dios ha llevado a la libertad. ¡Tenemos un gran privilegio!


Notamos que siempre están los mismos patrones. Principios que tienen su origen en la Palabra de Dios. Estos principios son la base de nuestro trabajo: Los 5 principios para la libertad.


Nuestros principios centrales funcionan como un hilo rojo en todas las unidades. Para que puedas identificar directamente bajo que principio está enfocado cada unidad, podrás orientarte al visualizar estos iconos.


PRINCIPIO 1: MOTIVACIÓN

Para ser libre de la adicción a la pornografía, la motivación debe ser clara e inamovible. Todos tienen que hacerse la pregunta: ¿Por qué quiero ser libre?


¿Quiero ser libre para no tener una conciencia llena de culpa?

¿Ya no quiero lastimar a mi esposa?

¿Quiero dejar de perder el tiempo?

¿No quiero que me atrapen?

¿Quiero ser un buen cristiano?

¿Quiero demostrarme a mí mismo que puedo salir de esto?

¿Quiero ser más efectivo?


Muchos de estos motivos son comprensibles y buenos. Pero todos están en competencia directa con Dios. ¿Por qué? Porque no se centran en Él, en Sus estrategias, Sus posibilidades y Su honor, sino en usted y su propio honor. Estas en un punto neutro, no son buenas motivaciones y no te ayuda a ser realmente libre de pornografía. La impotencia y el egocentrismo son el resultado.


Si aceptamos las intenciones de Dios para nuestra vida, es decir, honrarlo en todo lo que hacemos, cambia todo. Dios no comparte su gloria con nadie más: nos ayudará a conseguir la victoria si nos colocamos junto a su honor, que es eterno de todos modos. Solo si nos arrepentimos de nuestros motivos egoístas, los confesamos ante Dios y le pedimos que nos dé un corazón humilde, solo si ponemos Su gloria en la parte superior de nuestra lista de prioridades, entonces Dios vendrá a nosotros con todo Su poder y bendición.


¿Por qué debería ayudarnos a salir de la adicción cuando ni siquiera lo tenemos en mente y solo nos enfocamos en nosotros mismos?


¡La belleza de este principio es que veremos cómo Dios usa nuestra dependencia y nuestra lucha por la libertad para brillar a través de nosotros! Eso nos motiva aún más.


Ejemplos de el principio de la motivación en la Palabra de Dios:

¡No cederé mi gloria a ningún otro!

ISAÍAS 48:11

Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.

1 CORINTIOS 10:31

Entonces el Señor le dijo a Gedeón: «Tienes demasiados guerreros contigo. Si dejo que todos ustedes peleen contra los madianitas, los israelitas se jactarán ante mí de que se salvaron con su propia fuerza.

JUECES 7:2

No a nosotros, oh Señor, no a nosotros

sino a tu nombre le corresponde toda la gloria, por tu amor inagotable y tu fidelidad.

SALMOS 115:1

PRINCIPIO 2: HONESTIDAD RADICAL

La adicción a la pornografía es un pecado. La naturaleza del pecado es vivir en la oscuridad. Vive, se nutre y se extiende siempre que viva en la oscuridad. Donde no se habla, donde no se menciona por nombre, donde se mantiene en silencio, allí se construyen fortalezas hechas de mentiras. El pecado gana poder dentro de nosotros y comienza a esclavizarnos.


Debemos llevar la pornografía a la luz. Luz: Esa es la Palabra de Dios que es la presencia de Dios. La luz se propaga cuando llamamos concretamente al pecado por su nombre, lo confesamos unos a otros y lo presentamos ante Dios. A la luz de la verdad, la pornografía pierde poder inmediatamente.


Las fortalezas hechas de mentiras que se han construido deben ser derribadas y la honestidad debe ser restaurada en nuestros corazones. Solo cuando miramos con atención y honestidad nuestra adicción podremos eliminar todas las mentiras que se han acumulado a nuestro alrededor, y quitarles el poder.


La Biblia nos dice que la oscuridad que es llevada hacia la luz se convierte en la luz misma. Es decir, comienza a brillar porque en la luz siempre hay un lugar donde la gracia y el amor de Dios se encuentran con nuestra adicción.


No hay mejor manera de llevar la oscuridad a la luz que a través de la confesión mutua del pecado. No podemos derribar las fortalezas hechas de mentiras por nosotros mismos. Para esto necesitamos amistades honestas. Necesitamos socios, animadores, compañeros de oración y compañeros de lucha.


En el camino hacia la libertad siempre habrá momentos en los que no estamos preparados para manejar la situación por nuestra cuenta. Nuestro ego y nuestro pecado siempre quieren que creamos que podemos hacer todo solos. Hay mucho orgullo y vergüenza detrás de esto. Cuando somos radicalmente honestos el uno con el otro, aprendemos a aceptar la humildad y el perdón. Solo desde esta actitud se puede luchar contra la pornografía.


Ejemplos de el principio de la honestidad radical en la Palabra de Dios:

No participen en las obras inútiles de la maldad y la oscuridad; al contrario, sáquenlas a la luz. Es vergonzoso también hablar de las cosas que la gente malvada hace en secreto. No olvides, sus malas intenciones se descubrirán cuando la luz ilumine, porque la luz hace todo visible. Por eso se dice: «Despiértate, tú que duermes; levántate de los muertos, y Cristo te dará luz ».

EFESIOS 5:11-14

Es mejor ser dos que uno, porque ambos pueden ayudar mutuamente a lograr el éxito. Si uno cae, el otro puede darle la mano y ayudarlo; pero el que cae y está solo, ese sí que está en problemas. Del mismo modo, si dos personas se recuestan juntas, pueden brindarse calorías mutuamente; pero ¿cómo hace uno solo para entrar en calor? Alguien que está solo puede ser atacado y vencido, pero si son dos, se pondrá de espalda con espalda y vencen; mejor aún si son tres, porque una cuerda triple no se corta fácilmente.

ECLESIASTÉS 4:9-12

Adviértanse unos a otros todos los días mientras dure ese «hoy», para que ninguno sea engañado por el pecado y se endurezca contra Dios.

HEBREOS 3:13

PRINCIPIO 3: AMPUTACIÓN RADICAL

Demasiado a menudo jugamos con fuego. Nos exponemos consciente o inconscientemente a los peligros: lugares, entradas, personas, situaciones que nos llevan al pecado. Incluso hacemos esto cuando nos damos cuenta de que siempre es el mismo camino o el mismo dispositivo el que nos lleva a nuestra dependencia del pecado.


Muchos tienen una noción retorcida de fuerza: piensan que es fuerte pararse en medio del pantano de las tentaciones, estar rodeados de todo tipo de accesos a la pornografía y luego no consumir pornografía con un firme no. Eso está mal: porque primero viene la pureza, luego viene la fuerza en nuestras vidas.

La estrategia para lidiar con el pecado sexual que encontramos en la Biblia es clara e inconfundible: debemos separarnos de todo lo que nos lleva al pecado. Se trata de reconocer dónde están las fuentes de provisión para "nuestra carne", es decir, donde disfrutamos el pecado y hace que nos separemos de Dios y nos llevará inevitablemente a la pornografía.


Nuestra lucha por la pureza se hace visible en nuestra vida cotidiana. Ahora se vuelve radical. Ahora que nuestros verdaderos motivos salen a la luz, se revela la fuerza de nuestra determinación. Ahora podremos ver si dejamos que la libertad nos cueste algo.

Todo lo que nos genera peso en esta carrera para alcanzar nuestro objetivo debe descartarse, sin compromisos. Quien esté atrapado en la dependencia de la pornografía debe cortar por completo el suministro de imágenes y vídeos. Esto puede significar que nos restringimos rigurosamente en nuestra libertad al tratar con medios electrónicos. Solo entonces ganamos la distancia necesaria para investigar activamente nuestro comportamiento adictivo y las causas del mismo.


La amputación radical es como un escudo que nos protege de los ataques. Nos da espacio para avanzar en nuestro contraataque con la espada: la Palabra de Dios.

Ejemplos de el principio de la amputación radical en la Palabra de Dios:

Por lo tanto, ya que estamos rodeados por una enorme multitud de testigos de la vida de fe, quitémonos todo peso que nos impida correr, especialmente el pecado que tan fácilmente nos hace tropezar. Y corramos con perseverancia la carrera que Dios nos ha puesto por delante.

HEBREOS 12:1

Ustedes han oído que se dijo: “No cometas adulterio”. Pero yo les digo que cualquiera que mira a una mujer y la codicia ya ha cometido adulterio con ella en el corazón. Por tanto, si tu ojo derecho te hace pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder una sola parte de tu cuerpo, y no que todo él sea arrojado al infierno. Y, si tu mano derecha te hace pecar, córtatela y arrójala. Más te vale perder una sola parte de tu cuerpo, y no que todo él vaya al infierno.

MATEO 5:27-30

Más bien, vístanse con la presencia del Señor Jesucristo. Y no se permitan pensar en formas de complacer los malos deseos.

ROMANOS 13:14

PRINCIPIO 4:

PELEA CON LA PALABRA DE DIOS

La lucha por la pureza en nuestras vidas solo se puede luchar con la Palabra de Dios. Esto no se trata de conocimiento bíblico y conocimiento memorizado. Se trata de absorber la Palabra de Dios en nosotros y exponer las mentiras.


Debemos aprender a alimentarnos con la Palabra de Dios como comida todos los días y a digerirla como comida. Entonces, se convertirá automáticamente en nuestro refugio, suministro y arma de ataque. Nuestro corazón, no nuestra cabeza, debe reconocer la verdad, creer en ella y aferrarse a ella.


En Su Palabra, Dios constantemente nos pide que creamos en Él. ¿Le crees a Dios? La fe crece en ti al escuchar la Palabra de Dios.


Con demasiada frecuencia y durante mucho tiempo le hemos dado espacio a las mentiras en nuestros corazones. Estas mentiras se acumulan como fortalezas de pensamientos en nosotros, contra las cuales no podemos llegar con nuestra propia fuerza e inteligencia. Para esto no solo necesitamos socios hábiles en la batalla, sino también la palabra: la verdad. Las mentiras deben ser descubiertas. Las verdades deben ser proclamadas y disparadas como balas en las paredes de nuestra prisión.


Todos los otros principios de libertad sientan las bases de nuestras actitudes e ideas. Tienen una naturaleza defensiva. Pero este principio su naturaleza es ir a la ofensiva: las mentiras estallan y los muros caen.


La Palabra de Dios es la verdad. Jesús dice que él mismo es el camino, la verdad y la vida. Entonces, cuando hablamos de la Palabra de Dios, también nos referimos a una persona, Jesús. Él está presente en nosotros a través del Espíritu Santo que vive en nosotros y cuya tarea es guiarnos a toda la verdad. Entonces Él mismo destierra todas las mentiras.


Sabemos mucho sobre la Biblia, solo nos hemos olvidado de tomar esta arma en nuestra batalla. Los versos de combate te ayudan con tu entrenamiento.


Ejemplos de el principio de pelear con la Palabra de Dios:

Somos humanos, pero no luchamos como lo hacen los humanos. Usamos las armas poderosas de Dios, no las del mundo, para derribar las fortalezas del razonamiento humano y para destruir argumentos falsos. Destruimos todo obstáculo de arrogancia que impide que la gente conozca a Dios. Capturamos los pensamientos rebeldes y enseñamos a las personas a obedecer a Cristo.

2 CORINTIOS 10:3-5

Y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.

JUAN 8:32

Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.

JUAN 14:23

PRINCIPIO 5: IDENTIDAD Y DIGNIDAD

Este principio de identidad y dignidad no se puede enfatizar lo suficiente. Es muy importante aprender a caminar en la realidad de que Dios te está prometiendo. Recuerda: lo que Dios dice es real.


Debido a que Dios te creó a Su imagen, tú, como ser humano, llevas en ti una dignidad inalienable, un valor extraordinario. Como seguidor de Jesús, se agrega una nueva naturaleza e identidad santa: naces de nuevo, tienes la ciudadanía en el Reino de Dios, estás llamado a ser sacerdote y te conviertes en el templo del Espíritu Santo.


Aprovechamos nuestra nueva identidad en Jesús y ponemos nuestros pensamientos y sentimientos bajo estas verdades. Es un entrenamiento constante reconocer en cada estado emocional si uno está caminando en la vieja identidad o en la nueva identidad como hijo justo, redimido, liberado e hijo real.


Eres puro porque Dios lo ha dicho, también vivirás como alguien puro. El Espíritu Santo te mostrará el camino. ¡Y podemos ayudarte con esto en el curso!


Ejemplos de el principio de identidad y dignidad en la Palabra de Dios:

Y ustedes saben que Jesús vino para quitar nuestros pecados, y en él no hay pecado. Todo el que siga viviendo en él no pecará; pero todo el que sigue pecando no lo conoce ni entiende quién es él.

1 JUAN 3:5-6

Les daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de ustedes. Les quitaré ese terco corazón de piedra y les daré un corazón tierno y receptivo. Pondré mi Espíritu en ustedes para que sigan mis decretos y se aseguren de obedecer mis ordenanzas.

EZEQUIEL 36:26-27

Pero a todos los que creyeron en él y lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios. Ellos nacen de nuevo, no mediante un nacimiento físico como resultado de la pasión o de la iniciativa humana, sino por medio de un nacimiento que proviene de Dios.

JUAN 1:12-13

Registration

Lost password?

Ir arriba